Semana 40 de embarazo: qué hacer ahora, cuándo ir al hospital y qué hacer si se traslada la fecha prevista del parto
Has llegado a tu destino. El calendario indica la fecha prevista del parto y tu cuerpo te envía señales diferentes. Un día estás tranquila, al siguiente te preguntas si ya está pasando. A continuación encontrarás toda la información importante sobre la semana 40: cómo se siente la madre, cómo se comporta el bebé, qué significan las contracciones, cuándo debes ir al hospital y qué hacer si el parto aún no ha empezado.
Qué le ocurre al bebé en la semana 40
El peso medio es de 3200-3600 g, la longitud es de unos 50-52 cm. La piel es lisa, el vérnix está principalmente en los pliegues cutáneos. Suelen estar tumbados boca abajo. Los movimientos son enérgicos, empujan más que giran, pero deberías sentirlos con regularidad siguiendo el patrón habitual.

Lo que tu cuerpo siente ahora
- Endurecimiento del abdomen más frecuente que en las semanas anteriores.
- Presión en la pelvis, dolor de tirón en la ingle debido a la cabeza profunda
- Tirones en la zona lumbar, dolor similar al de la menstruación.
- Aumento del flujo, a veces secreción del tapón mucoso (puede ser de color ligeramente sanguinolento)
- Sueño intranquilo, fatiga rápida al caminar durante largos periodos
Signos de alarma: hinchazón grave y repentina de la cara y las manos, dolor de cabeza con visión parpadeante, dolor en la parte superior derecha del abdomen, tensión arterial alta, sangre de color rojo brillante, secreción acuosa persistente, disminución significativa de los movimientos del parto, fiebre con escalofríos. En estos casos, busca ayuda médica inmediatamente.
Movimientos del bebé: cómo evaluarlos
Sigue su patrón habitual. El bebé tiene menos espacio, pero debe seguir moviéndose al ritmo conocido. Si está mucho más tranquilo durante varias horas o la naturaleza de los movimientos cambia significativamente, ponte en contacto con tu matrona o médico.
Breve resumen de los dolores preparto y de parto
- Contracciones preparto: irregulares, no aumentan de intensidad, desaparecen tras la ducha y la ingesta de agua.
- Dolores de parto: se vuelven regulares, los intervalos se acortan, la duración y la intensidad aumentan, a menudo con dolor lumbar y tirones en el bajo vientre.
Cuándo debes ir al hospital:
- Contracciones cada 5-7 minutos durante 60-90 minutos (a menudo se acude antes en el primer parto).
- Flujo acuoso persistente, incluso sin contracciones.
- Hemorragia de color rojo brillante
- movimientos de parto significativamente reducidos o inusuales
- dolor intenso, fiebre, signos de preeclampsia
Revisión en la fecha prevista del parto: lo que se suele hacer
Durante la exploración: tensión arterial, peso, orina según lo recomendado, evaluación de la altura del fondo uterino y posición del bebé. A menudo se realiza una CTG para controlar el bienestar fetal y el trabajo de parto. El médico puede ofrecerte un tacto vaginal y una evaluación del cuello uterino (puntuación de Bishop), a veces también un suave barrido de membranas, un método natural para estimular el parto. Tú tomas la decisión conscientemente tras la consulta.
Si el parto aún no ha comenzado en la semana 40
Esto sigue siendo normal. Suelen seguir controles más frecuentes con CTG/ultrasonidos (volumen de líquido amniótico, valores del flujo sanguíneo), observación de los movimientos y una conversación sobre los siguientes pasos. El tema de la inducción del parto suele surgir entre las semanas 41 y 42, o antes si hay razones médicas (por ejemplo, hallazgos, estado de la madre o del bebé). Habla con tu médico sobre los métodos de inducción (catéter de balón, prostaglandinas, oxitocina); la elección depende de la madurez del cuello uterino y de la situación individual.
Lo que ayuda a esperar prudentemente
- Ejercicio suave: paseos, escaleras a ritmo suave, posturas erguidas en casa
- duchas calientes, ejercicios respiratorios, aflojar la pelvis sobre una pelota de ejercicios
- Comidas sencillas y regulares y pequeños sorbos de agua a lo largo del día
- Suficientes horas de sueño y descansos; la noche anterior al parto suele ser corta, así que descansa antes.
- Apoyo de una persona de confianza y un plan claro para el viaje al hospital
Nutrición, líquidos y suplementos
Sigue tu ritmo habitual: comidas más pequeñas y más a menudo, muchas verduras, productos integrales, proteínas de diversas fuentes y grasas saludables. Beba agua uniformemente a lo largo del día. Las raciones pequeñas y un descanso entre la cena y el sueño ayudan a prevenir la acidez estomacal. Tomar los complementos alimenticios recomendados (ácido fólico, vitamina D, yodo; hierro sólo según valores de laboratorio, DHA individualmente).
Actividad física y vida cotidiana
Si el embarazo no presenta complicaciones: paseos, ejercicios suaves de estabilización y estiramiento sin movimientos bruscos. Las relaciones sexuales suelen ser posibles siempre que no haya contraindicaciones y te sientas cómoda. Haz pausas regulares en la oficina y pide que te hagan tareas más ligeras cuando estés de pie. Utiliza siempre el cinturón de seguridad en el coche: el inferior bajo el estómago, el superior entre los pechos.
Sueño y ergonomía al final del embarazo
La posición del lado izquierdo suele ser la más cómoda. Una almohada entre las rodillas y otra fina bajo el vientre te ayudarán considerablemente. Cambia de postura regularmente durante el día, evita estar de pie mucho tiempo o sentada rígidamente.
Bolsa de hospital: lista y al alcance de la mano
Documentos (DNI, pase de maternidad, resultados: grupo sanguíneo, EGB, ecografía, OGTT), cargador, agua, tentempiés, bálsamo labial. Para ti: camisones para el parto y la lactancia, albornoz, zapatillas, discos de lactancia, sujetador de lactancia, compresas posparto. Para el bebé: pañales, 2-3 conjuntos de ropa de la talla 56-62, gorro, manta, 2-3 paños de muselina, toalla con capucha. Imprime el plan de parto y coméntalo con antelación.
Breve lista de control para un parto tranquilo
- Teléfono del acompañante cargado
- Ruta de viaje al hospital probada a diferentes horas del día
- Plan para el niño mayor o la mascota
- Coche repostado, dinero para el aparcamiento
- Lista de contactos importantes Comadrona, médico, clases prenatales
PREGUNTAS FRECUENTES
El parto se ha retrasado unos días. ¿Es motivo de preocupación?
No. Es habitual. Suele ir seguida de controles más detallados de CTG/ultrasonido y de una conversación sobre cómo proceder.
Los movimientos son diferentes a los de hace un mes. ¿Es normal?
Sí, el espacio es limitado y los movimientos son más bruscos. Sin embargo, deberían producirse con regularidad según tu patrón habitual. Si descansa durante mucho tiempo, póngase en contacto.
¿Hay algo que pueda hacer para favorecer el parto?
Ejercicio, posturas erguidas, relajación, ducha caliente. Comenta siempre los "remedios caseros" con tu matrona. Si hay razones médicas, el parto se inducirá de forma dirigida.
Las contracciones han empezado y se han parado otra vez. ¿Es normal?
Sí, la fase de inducción suele producirse en oleadas. Si las contracciones se vuelven regulares y más fuertes, cuenta los intervalos y prepárate para salir.
¿Las relaciones sexuales o la estimulación de los pechos pueden desencadenar el parto?
Pueden intensificar el parto en algunas mujeres, pero no siempre son eficaces ni seguras. Toma la decisión después de consultar a tu médico.